
El primer paso que debes tomar es preparar tu rostro usando los tres pasos básicos: limpiar, tonificar y humectar con productos especializados para tu tipo de piel.
Primero aplica el corrector en el área de las ojeras, luego aplica la base de tu color en todo tu rostro y difumina.
- Tonos oscuros: Dejándote llevar por el mapa de contorno del rostro aplica la base oscura o el producto de contorno de tu preferencia en las áreas correspondientes que quieras disimular. Las hendiduras de las mejillas, frente, ambos extremos de la nariz, papada, mandíbula.
- Tonos claros: Luego aplica el color claro para darle luz al rostro en el centro de la frente; puente de la nariz, pómulos, centro de la barbilla, hueso de las cejas y un poco en el área de las ojeras con la ayuda de una brocha de base o esponja; comienza a difuminar cuidadosamente.

Después hay que sellar el maquillaje con polvo suelto; toma la brocha de polvo y sella primero las zonas claras (con el polvo más claro), luego sacúdela bien y toma el polvo oscuro para sellar las áreas de contorneo.
Si quieres intensificar aún más el efecto puedes aplicar moderadamente bronceador mate en las zonas más oscuras.
También puedes aplicar polvo iluminador en el hueso de las cejas, puente de la nariz y hueso del pómulo. El único lugar que tienes que evitar es la frente, ya que parecerá que estás muy sudada.
¡El mejor instrumento que puedes utilizar para difuminar tu contorno es un beauty blender!

Publicado por Perla Meza.